Cómo combinar placas solares y aerotermia en una vivienda

Cada vez es más habitual que, cuando alguien se interesa por instalar placas solares, aparezca otra palabra en la conversación: aerotermia.
Y no es casualidad.

Ambos sistemas encajan muy bien entre sí. De hecho, cuando se combinan correctamente, pueden cambiar por completo la forma en la que una vivienda consume energía.
Pero antes de pensar en números o ahorros, lo importante es entender qué hace cada uno… y por qué funcionan tan bien juntos.

Dos sistemas diferentes que se complementan

Por un lado, las placas solares generan electricidad a partir del sol.
Por otro, la aerotermia utiliza esa electricidad para climatizar la vivienda: calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente durante todo el año.

Es decir, uno produce energía y el otro la utiliza de forma muy eficiente.
Y aquí está la clave: cuando la electricidad que necesita la aerotermia viene de tu propia instalación de energía solar, el consumo de la red se reduce de forma muy importante.

Por qué tiene tanto sentido esta combinación

La aerotermia es un sistema muy eficiente, pero sigue necesitando electricidad para funcionar.
Y en una vivienda sin autoconsumo, esa electricidad se paga a la red.
Cuando se combina con una instalación fotovoltaica, parte de ese consumo pasa a cubrirse con la energía que produces en tu propio tejado.

Esto hace que el coste de climatizar la vivienda baje de forma considerable.
No porque la aerotermia consuma menos, sino porque la energía que utiliza es más barata (o directamente producida en casa).

Cuándo se aprovecha mejor

Hay un detalle importante.
Las placas producen energía principalmente durante el día. Y la aerotermia, dependiendo de cómo se utilice, puede consumir más en ciertos momentos.

Por ejemplo:
En invierno, la calefacción suele funcionar más por la mañana y por la tarde
En verano, el aire acondicionado coincide bastante con las horas de sol
Esto significa que, en algunos momentos, la producción y el consumo encajan muy bien. En otros, no tanto.
Pero eso no es un problema.

Gracias a la compensación de excedentes o a soluciones como baterías (físicas o virtuales), el sistema se equilibra y sigue siendo eficiente en el conjunto.

No se trata de cubrirlo todo, sino de optimizar
Un error bastante común es pensar que las placas solares deben cubrir el 100% del consumo de la aerotermia.
Y no es necesario.

Lo realmente interesante es reducir una parte importante de ese consumo, no eliminarlo por completo.
De hecho, intentar cubrir todo puede llevar a sobredimensionar la instalación, lo que no siempre es la mejor decisión.

Aquí, como en casi todo en energía solar, el equilibrio es lo que marca la diferencia.

Qué cambia en una vivienda que combina ambos sistemas

Cuando una casa integra aerotermia y autoconsumo, el cambio no es solo en la factura.
Cambia la forma de consumir energía.
Se tiende a aprovechar más las horas de producción solar, a entender mejor el consumo diario y a optimizar el uso de los sistemas.

Además, se reduce la dependencia de combustibles tradicionales y se mejora la eficiencia energética global de la vivienda.

¿Es necesario instalarlo todo a la vez?

No.
Hay viviendas que ya tienen aerotermia y deciden añadir después una instalación fotovoltaica. Y otras que empiezan por las placas y más adelante incorporan la aerotermia.
Ambas opciones son válidas.

Lo importante es que, cuando se plantee la combinación, se haga con una visión conjunta. Es decir, entendiendo cómo va a interactuar un sistema con el otro.

Entonces, ¿merece la pena combinarlos?

En la mayoría de casos, sí.
Las placas solares y la aerotermia no compiten, se complementan. Y cuando se diseñan bien, permiten reducir de forma importante el coste energético de una vivienda.
No es una solución mágica ni inmediata, pero sí una de las formas más eficientes de aprovechar la energía solar en el día a día.

Al final, no se trata solo de producir electricidad, sino de utilizarla de forma inteligente. Y ahí es donde esta combinación tiene todo el sentido.