Qué mayoría se necesita para aprobar placas solares en una comunidad

Cuando se habla de instalar placas solares en un edificio, hay una duda que aparece casi siempre: ¿qué hace falta para que la comunidad de vecinos lo apruebe?

Y aquí es donde muchas personas se frenan antes de empezar. Porque piensan que es un proceso complicado, que todos tienen que estar de acuerdo o que basta con que alguien se oponga para que no salga adelante.

Pero la realidad es bastante más sencilla… y también más flexible de lo que parece.

No hace falta unanimidad 

Este es el punto clave.
Para instalar un sistema de autoconsumo en una comunidad de propietarios, no es necesario que todos los vecinos estén de acuerdo.

La ley en España permite aprobar este tipo de instalaciones con una mayoría cualificada, no con unanimidad.
Y esto facilita mucho las cosas.

La mayoría habitual: un tercio de los propietarios

En muchos casos, basta con que lo apruebe un tercio de los propietarios que, además, representen un tercio de las cuotas de participación.

Esto se aplica especialmente cuando la instalación de energía solar está pensada para uso individual (por ejemplo, varios vecinos que quieren conectarse a placas en la cubierta del edificio).
Es decir, no hace falta convencer a toda la comunidad, sino a una parte.

¿Y si la instalación es para toda la comunidad?

Aquí el planteamiento cambia un poco.
Si las placas solares se instalan para dar servicio a zonas comunes (iluminación, ascensor, garaje…) o como sistema colectivo, normalmente se requiere una mayoría más amplia.

En estos casos, suele hablarse de una mayoría simple o de tres quintas partes, dependiendo del tipo de acuerdo y de cómo se repartan los costes.
Por eso, es importante definir desde el principio qué tipo de instalación se quiere hacer.

El uso de la cubierta: otro punto importante

Otro aspecto que genera dudas es el uso del tejado.

Aunque sea un elemento común, la normativa permite utilizarlo para una instalación fotovoltaica siempre que se apruebe en junta y se respeten ciertas condiciones.
No es necesario “comprar” el tejado ni nada parecido. Lo que se hace es autorizar su uso para la instalación.

Y esto, bien planteado, no suele ser un problema.

¿Qué pasa si no todos quieren participar?

Esto también es bastante habitual.
En una comunidad, no todos los vecinos tienen por qué querer formar parte del sistema de autoconsumo.

Y no pasa nada.
Se puede hacer una instalación donde solo participen algunos vecinos, mientras que otros no se conectan ni asumen costes.
Cada uno decide.
Esto permite avanzar sin necesidad de que todo el edificio esté implicado.

El papel de la junta de propietarios

Todo esto se decide en junta.
Ahí es donde se presenta la propuesta, se explican los detalles de la instalación de energía solar y se vota.

Por eso, es importante que la propuesta esté bien planteada: clara, realista y adaptada a la comunidad.
Cuanto mejor se entiende el proyecto, más fácil es que salga adelante.

Entonces, ¿es difícil aprobarlo?

No tanto como parece.
La idea de que instalar placas solares en una comunidad es complicado viene muchas veces de no conocer bien cómo funciona la normativa.

En la práctica, con una propuesta clara y el apoyo de una parte de los vecinos, es perfectamente viable.
No hace falta unanimidad, no hace falta convencer a todo el mundo.
Hace falta entender bien cómo funciona… y plantearlo de forma adecuada desde el principio.

Porque cuando eso ocurre, cada vez más comunidades están dando el paso hacia el autoconsumo compartido.